Por Daniel Hernández
Hace unos días un hombre escapó del penal de San Pedro Cholula y, en marzo pasado, un interno de San Miguel estaba muerto, pero tardaron más de 12 horas en encontrarlo, por lo que incluso se pensó en una fuga. Ambos casos tienen algo en común: la misma recomendación.
Irving Prado Triana llegó al penal de San Pedro Cholula por recomendación del gobierno estatal, tras su paso por penales en el estado de Veracruz, en donde le gustaba mucho que le hicieran notas periodísticas que lo ponían casi como un santo.
Llegó con el respaldo del secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, quien hizo parte de su carrera policial en ese estado.
Su recomendado entregó malas cuentas con una fuga, y el jefe de seguridad del área del patio fue detenido por presuntamente apoyar la fuga del interno.
Y no solo eso. Los custodios señalan que, para mantener felices a un grupo de internos, les permitía hacer fiestas con alcohol incluido y el ingreso de mujeres.
Mala imagen dejó el recomendado en San Pedro Cholula.
Otro recomendado que hizo un pésimo papel fue Miguel Ángel Rivas Lozano, quien perdió a un interno del penal de San Miguel y, cuando lo encontró, estaba muerto.
Este escándalo provocó su salida del penal, pero no del presupuesto, pues lo escondieron en la Fiscalía General de la República y forma parte de uno de los grupos antagónicos de la fiscal, Idamis Pastor Betancourt.
En su lugar, Sánchez González nombró a otro de sus amigos veracruzanos: Jorge Carlos Bobadilla Carpy.
Los dos recomendados suman manifestaciones, muertes y suicidios a golpes que, para la titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado, han pasado desapercibidos.
Por cierto
Ayer en Periódico Central difundieron el video de la detención de dos hombres y una mujer acusados de extorsionar a comerciantes del Mercado Morelos.
Quienes realizan la detención son cuatro hombres vestidos de civil que portan armas largas. En las imágenes se ve solo a dos de los tres detenidos, quienes están sentados en una mesa de plástico; parece más un “levantón” que una detención.
Estoy seguro de que la narración de la detención en el Informe Policial Homologado no es igual a lo que se ve en las imágenes.
Las fuentes consultadas señalan que la detención ocurrió en un negocio de micheladas propiedad de los detenidos.
Blancas palomitas no son, pues cuentan con antecedentes relacionados con el narcomenudeo, pero los comerciantes no los identifican como los cobradores.
Los cobradores en su mayoría son menores de edad, lo que les permite una rápida libertad, como la joven detenida en diciembre pasado, apodada La Pulga, quien guardó silencio, recuperó su libertad y la chamba en el Mercado Morelos. Si no es ella, hay muchos más jóvenes que ya fueron reclutados.
